Visitas de viciosill@s

martes, 15 de octubre de 2013

Marco de foto



Me gusta la fotografía. Cuando empecé, aprendí con los más expertos. De todo profesional que había en mi ciudad, he bebido algo. De los jóvenes la fuerza y la desvergüenza al hacer las cosas más atrevidas. A veces con aparatos muy sofisticados. De los que estaban en ejercicio, las modas, el gusto actual y el conocer a más profesionales. De los jubilados la paciencia y el poso de formas que parecían muy difíciles o imposibles, y que con técnica se pueden lograr hacer. Por pasadas que parezcan, pueden dar mejores resultados que con métodos actuales.

De un antiguo historiador, que en sus buenos tiempos fue un mujeriego, aprendí a utilizar los medios de los que dispongo, a sacarle partido a lo que realmente tengo, a desarrollar las partes de las que puedo estar más orgullosa. A formas que yo no les daba valor, él me enseñó a potenciar mis propios recursos, y con la seguridad que da el saber y comprobar que se hacen las cosas bien, a pesar de la edad. He hecho grandes y placenteros trabajos, que de otra manera, nunca hubiera hecho.

Este viejo profesor me introdujo en el uso de técnicas ancestrales, con ingenios ya en desuso, pero que conociendo las técnicas con las que fueron usados en su tiempo, tienen un gusto especial, te sientes mujer de otros tiempos. Te puede sentir mujer libre celta cuando usas el cuero para atarte, como un juego, a los árboles, para hacer trabajos a la vista de todo el mundo sin que te vean. Puedes utilizar el vidrio en lugar de los sofisticados plásticos actuales, más perfectos, pero menos satisfactorios. También la madera evoca nuevas (y antiguas) sensaciones. Ese olor a madera recién tallada… 
Aunque la verdad, a veces, creo que no me gusta la fotografía tanto como parece. En realidad lo que más me gusta es otra cosa.

REMedioss

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