Visitas de viciosill@s

domingo, 28 de noviembre de 2010

La dulce y coqueta Ana




Ana era la tópica chiquilla que coqueteaba con todo hombre que se cruzase en su camino, aun así, tenia dulzura y encanto, nunca hacia nada por maldad o avaricia. Tenia una bonita figura, piernas voluntuosas, pechos grandes, firmes y exuberantes, y una forma felina de andar que a todos enloquecia. Yo me fijé en su preciosa melena rubia que rozaba su respingón trasero, y en esos ojos verdes que parecian puras esmeraldas, una mujer perfecta en todo caso. Por un tiempo fuimos eso, amantes de sábanas, dos llamas de fuego ardiendo en un solo espacio. La primera vez que coincidimos fué en un ascensor, bastó su sonrisa para que cayese rendido a sus pies, después vino el roce de su mano con la mia, sus ojitos verdes penetrandose en los míos, y luego la culminación de mi paciencia, el choque de sus piernas y la manera de lamer sus labios cuando los notaba resecos. Imaginé tocarla, descubrirla por dentro, acariciando sus pechos, su trasero, escondiendo las manos entre sus muslos. Soñé cada noche con tenerla a mi lado, calentando mi cama, mi cuerpo, mis labios, atrevida y risueña, tentando las horas que sobraban. Ana era una buscadora audaz, siempre terminaba encontrandome en alguna parte, despoblado, excitado, se acercaba con esa gracia suya, echandose la larga melena hacia atrás y mordiendose el labio inferior, pero no podia permitirme tocarla, era prohibida para mí. Era una adolescente alocada y sensual, por la que varia la pena volverse loco. Todos los dias la encontraba en el autobús, ambos en caminos diferentes, y casualmente, como el mundo es tan pequeño, la veia caminar en mi misma dirección, sonreía la muy descarada e iba más despacio cuando pasaba por mi lado, rozando insinuadamente mi bulto. Asi era Ana, un soplo de melocoton que perfumaba su cabello, un deseo inalcanzable que me hubiera gustado probar, imaginé acariciar su suave piel, rozar aunque fuese su boca bañada en gloss, Ana... el diablo vestido con minifalda de lino y camisa ajustada dejando entrever unos generosos pechos. Un día de esos en que el sol cegaba, me pareció verla, pensé que era un reflejo de mi imaginación, un destello de su rostro para atormentarme, para recordarme que no podia sucumbir a la tentación. Pero  estaba frente a mí, vestida con un vestido corto rosado que hacia juego con sus ojos verdes, mirándome con picardía, incitandome a tocarla, pues su mano cogió la mia y la llevó a esa parte recóndita que muchas veces habia soñado cada noche. Me estremeció el contacto de sus bragitas, ella rió y siguió guiando mi mano hacia su zona intima y caliente, no pude soportarlo más y la pegué a mi cuerpo, besando con furia su boca, rindiendome a sus encantos, a su insolencia. Subí su falda y mientras Ana gemia, acaricié su cuerpo, impregnandome de su olor, la suavidad de sus muslos, el ángulo de sus pechos, donde escondí la cabeza entre ellos. Ana agarró con fuerza mi pelo y tiró mientras se arqueaba hacia atrás, pidiendo más, yo tenia tanto para darle y temor al mismo tiempo, no queria perder el control, no con aquella criatura hermosa de diecisiete años que parecia un ángel. Toda la fibra de mi cuerpo se excitaba ante su contacto, sus manos desabrochándome la bragueta y tomando mi miembro entre sus manos, su boca buscando con desesperación la mia, sus piernas abiertas, los ojos cerrados. Invadí su boca con mi lengua, explorandola, intentando formar parte de ella, queria beber de su piel, hacerla mia, hasta que perdiese la cuenta. Pero sabia que aquello no estaba bien, Ana suplicaba mi cuerpo, mis besos, y yo no sabia que hacer, no bastaba con acariciar su cuerpo con mis manos y recorrerlo con mi lengua hasta hacerla gritar, yo queria más y ella también. Al despuntar el alba e ir a mi respectivo trabajo, no dejaba de pensar en ella, tenia el tatuaje de su barra de labios en mi camisa y en mi cuello, y a pesar de que intenté ocultarlo, los demás imaginaban que una mujer calentaba mi cama. Deseaba que acabase la jornada para verla esperarme en el portal, con sus piernas descubiertas, y sus zapatillas puma. Una risita se escapaba de entre sus labios cuando me acercaba vacilante a ella y poseia su boca con pasión, pellizcaba su trasero y la inducia a entrar en mi piso para quitarnos la ropa sedientos, y acabar desnudos e incompletos, pues no la habia penetrado aun y aunque me moria de deseo por ella, sabia que no merecia que un hombre de treinta y cinco años como yo, se aprovechase de su inocencia. Ana no era virgen, sus maneras de coquetear y hacer excitar a un hombre llevandolo a la locura con su lengua y manos, revelaba que ya habia entregado su cuerpo a algún afortunado. Pensé pues acabar con lo nuestro una mañana, empezé a besarla desde los pies a la cabeza, rememorando cada parte de su cuerpo, después la toqué con lentitud, con frenesí hasta que ella se retorció de placer y llegó al orgasmo. Me miró con ojos brillantes, sabia como yo que aquello habia llegado a su fin, me dedicó una última sonrisa y me besó jugando con su lengua dentro de la mia, poniéndome a cien. Decidí controlarme y nos vestimos con todo el tiempo del mundo, aun así ella decidió lamer mi miembro por última vez, e hizo que llegase por igual. Ya ha pasado un tiempo de eso, pero aun la recuerdo, sigo recorriendo la misma acera en donde me la solia encontrar, aquellas noches cuando solia hacer un  streptease moviendo lentamente sus caderas, y se movia de arriba a abajo, provocándome, recordaré su forma de lamerse los labios cuando comia un helado de chocolate o estaba a punto de alcanzar el climax. El autobús parece vacío sin ella, y aun me resulta extraño entrar en el portal y no verla aparecer, tumbarme en la cama con las sábanas aun calientes y oliendo a ella. Levantarme solo, sin el roce de un mecho suyo en mi mejilla y su aliento dandome los buenos dias mientras se subia encima de mi, dispuesta a un festin de caricias y juegos. Ana, mi siempre ella, la fruta prohibida, el veneno mordido en mi piel.

                                                                                                                                                                   Arácnida.

6 comentarios:

  1. Nos vamos superando ehhhh!!!!!!
    Cada día mejor. Me gusta el final.
    Seguid asi.

    ResponderEliminar
  2. En un relato erotico tanto como las pelis porno, las hay de esa anatomia, si no te gusta pues vale, es tu opinión, pero la próxima vez comenta mejor las cosas ija, sabes que existe una palabra llamada respeto?

    ResponderEliminar
  3. vamos a ver que haya paz los comentarios son libres pero en algunos textos que refejais son muy buenos y abundan el erotismo y hace imaginar pero otros no son tan buenos ya que el tema que os dedicais hablar se queda de lado lo haceis como una pinceladas sin color. Y eso deja de desear. Este texto contiene este genero que tanto buscamos pero otros son muy pobres

    ResponderEliminar
  4. Estas insultando y eso es una falta de respeto, puedes dar tu opinión de otra manera pero no diciendo palabrotas y dejarnos por debajo, ¿ quieres que te diga el porqué te he dicho eso? ¿ quieres que te haga memoria? pues mira: Y NO LO ES..NO HAY NADA DE NADA DE SEXO ("CORAZÓN DESBOCADO"....DEBERÍA SER "UNA ERECIÓN DE CABALLO" O LA "LA POLLA BIEN GORDA")...Y AL FINAL....("AL FINAL PODÍA ESTAR CON ELLA"...)...JOOOOO QUE SUUPER ROMÁTICOOOOO.

    Haciendo círculos prometedores sobre mi carne.”--- “Los dedos de mi acompañante están jugando entre mis muslos”,---sólo te ha faltado decir que te dio un besito en la frente¡¡¡¡….no me entero…has ido allí a follar o a conocer al padre de tus hijos??? Este relato no pondría cachondo ni a un adolescente.

    El frio Parket...es tan....frío...en mi casa hay parket...y no es frío....me lo voy a hacer mirar¡¡¡

    Otra vez lo mismo....se supone que es erótico......
    pero es solo amor...una pareja que se quiere y echan un polvo de reconciliación....uhhhhh...lo nunca vistooooo.

    y mas cosas que pondria de las que te has pasado, pero mejor me callo, aun asi has dado tu opinion y la acepto, pero dilas de otro modo porque puedes herir los sentimientos de quien escribe los relatos, vale?.

    ResponderEliminar
  5. Ok, entonces aclarado, gracias x tus consejos, yo solo te he comentado que me ha ofendido, al igual lo que no me ha gustado, aun asi acepto tu critica, te deseo por igual un buen puente.

    ResponderEliminar
  6. muy lindo blog los saludo desde colombia adelante con este bello espacio ludico

    ResponderEliminar